El paro médico y el diálogo que no puede esperar
El paro médico de 24 horas deja dos principios: el derecho a condiciones dignas y la obligación de proteger a los pacientes. La única salida es el diálogo.
Lo esencial
- El gremio médico cumplió un paro nacional de veinticuatro horas el trece de octubre, con reclamos legítimos sobre incentivos, guardias, residencias y seguridad hospitalaria.
- Durante el paro se mantuvieron las emergencias, los cuidados intensivos y los internamientos, pero la parálisis de consultas afecta a pacientes que no pueden esperar.
- La única salida responsable es un diálogo con la Presidencia que produzca acuerdos verificables y plazos claros para el sector salud.
SANTO DOMINGO. El trece de octubre de 2026, el Colegio Médico Dominicano cumplió un paro nacional de labores médicas de veinticuatro horas. El gremio reclama incentivos por antigüedad, pago de guardias, reconocimiento de residencias y seguridad en los hospitales. Durante la jornada, se mantuvieron operando las emergencias, los cuidados intensivos y los internamientos. El propio gremio ha pedido diálogo con la Presidencia. Tres realidades conviven en esta jornada y ninguna puede negarse.
El reclamo es legítimo
Quienes dedican su vida a cuidar la salud de los demás tienen derecho a exigir condiciones dignas de trabajo. Los incentivos por antigüedad, el pago de las guardias y el reconocimiento de las residencias no son privilegios: son compromisos adquiridos con profesionales que sostienen el sistema de salud. Un médico que enfrenta agresiones en su propio hospital tiene derecho a reclamar seguridad para ejercer su labor. Negar la legitimidad de estos reclamos es negar la dignidad de un gremio esencial.
El paciente no puede esperar
Al mismo tiempo, la salud de la población no admite pausas. Que durante el paro se hayan mantenido las emergencias, los cuidados intensivos y los internamientos honra una obligación ética que el gremio respetó. Pero la parálisis de las consultas afecta a ciudadanos que también merecen respuestas: sus tratamientos, sus seguimientos y sus citas no son trámites, son vidas. La sociedad tiene el derecho y el deber de exigir que cualquier disputa se resuelva sin sacrificar la atención de quienes más la necesitan.
El diálogo es la única salida
Entre el reclamo legítimo y el derecho del paciente no hay contradicción: hay una mesa que sentar. Los paros son señales de que algo en la conversación falló antes. La respuesta no puede ser ni la indiferencia ni la confrontación. Tiene que ser el diálogo responsable, con hechos verificables y plazos claros, que devuelva la confianza al sistema de salud. La Presidencia, el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud tienen la oportunidad de demostrar que las instituciones responden cuando se les habla de frente.
Por qué importa
Este paro pone a prueba la capacidad de las instituciones dominicanas para resolver conflictos sociales sin sacrificar a nadie: ni a los médicos, ni a los pacientes. El país observará qué se hace después de la jornada, porque la salud no puede quedar en manos del próximo paro.
Los reclamos históricos del gremio médico
El Colegio Médico Dominicano ha mantenido históricamente reclamos sobre incentivos por antigüedad, pago de guardias y reconocimiento de residencias, puntos que el gremio ha llevado a la mesa en su relación con las autoridades del sector salud. La jornada del trece de octubre se inscribe en ese esfuerzo por obtener respuestas a demandas que el gremio considera adquiridas.
Actualizado 12:00 a.m.: El gremio ha pedido diálogo con la Presidencia. No se han divulgado acuerdos posteriores a la jornada del trece de octubre.
Tema: El paro nacional de labores médicas del trece de octubre y la necesidad del diálogo.
Fuentes y documentos
- Canal oficial Colegio Médico Dominicano
Sigue leyendo

Subsidios: proteger a los hogares sin quebrar las finanzas

El PRM adelanta su carrera: el respaldo a Carolina Mejía marca el 2028
