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Derogación del decreto 693-24 sobre el arroz

Derogar el decreto arrocero es ganar tiempo, no ganar la batalla

La derogación del decreto 693-24 llega hoy como victoria política del campo, y este periódico la celebra; pero el verdadero examen comienza ahora, cuando el Gobierno deberá traducir esa promesa de mantener los controles en reglas claras que protejan al productor sin encarecer el plato del consumidor.

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Santo Domingo · · 1 min de lectura
Los productores arroceros respaldaron de forma unánime al Gobierno tras la derogación del decreto 693-24 sobre el tratamiento arancelario del arroz en el DR-CAFTA.
La decisión llegó tras tres horas de reunión con el ministro Francisco Oliverio Espaillat, quien garantizó que se mantendrán los controles a la entrada de arroz al país.

Lo esencial

  • Los productores arroceros respaldaron de forma unánime al Gobierno tras la derogación del decreto 693-24 sobre el tratamiento arancelario del arroz en el DR-CAFTA.
  • La decisión llegó tras tres horas de reunión con el ministro Francisco Oliverio Espaillat, quien garantizó que se mantendrán los controles a la entrada de arroz al país.
  • Este editorial sostiene que la derogación es un triunfo político del campo, pero que el verdadero reto es convertir la garantía verbal en mecanismos verificables y renegociar el tratado sin perjudicar al consumidor.

SANTO DOMINGO. Columna de Diario Obelisco.

El sector arrocero expresó respaldo unánime al Gobierno tras la derogación del decreto 693-24 sobre el tratamiento arancelario del arroz en el DR-CAFTA. La decisión se anunció tras tres horas de reunión encabezada por el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, quien garantizó que los controles a la entrada de arroz se mantendrán.

El aplauso del campo tiene mérito: cuando el Estado escucha a quienes producen, la democracia funciona. Sin embargo, derogar un decreto no es lo mismo que renegociar un tratado, y confundir ambas cosas sería un error costoso.

El fondo del dilema

El arroz es a la vez sustento de miles de familias productoras y alimento base de la mesa dominicana. Toda política arancelaria sobre el grano se mueve entre dos tensiones legítimas: proteger el empleo y la inversión del campo, y evitar que el precio del cereal castigue el bolsillo de los más pobres.

El compromiso del ministro —mantener los controles a la entrada— suena bien en una mesa de diálogo. Pero una garantía verbal necesita convertirse en mecanismos verificables: cuotas, inspecciones y sanciones que funcionen en la práctica, no solo en el discurso.

Lo que debería seguir

El Gobierno ganó tiempo político y recuperó la confianza del sector; ahora debe usar ese tiempo para negociar con firmeza. Una renegociación real exige datos, estrategia y la disposición de defender al productor dominicano en la mesa internacional sin descuidar al consumidor.

Que el respaldo haya sido unánime no elimina la tarea pendiente: transformar la promesa en política pública concreta.

Por qué importa

El arroz es el cereal más consumido en el país y sostiene a miles de familias productoras. Lo que se decida sobre sus aranceles define tanto el precio de la canasta familiar como la viabilidad del campo dominicano.

El arroz, entre el tratado y la mesa

La liberalización arancelaria del arroz dentro del DR-CAFTA ha sido una preocupación histórica del sector productor dominicano. Cada intento de modificar el tratamiento del grano genera tensión entre los compromisos comerciales del país y la defensa de la producción nacional. La derogación del decreto 693-24 se inscribe en esa larga disputa.

Actualizado 12:00 a.m.: Nota de actualización: no se añadieron ni corrigieron datos después de la redacción. Esta columna es una opinión editorial de Diario Obelisco y sus argumentos son valoraciones del periódico, no hechos noticiosos.

Tema: Derogación del decreto 693-24 sobre el arroz

Fuentes y documentos

  1. Canal oficial Ministerio de Agricultura

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